
Ve Eagle Pass venir golpe; Mayor sin respuesta
Redacción | Eagle Pass, Tx.- El temor entre residentes mexicanos a enfrentar problemas con sus visas comienza a trasladarse del terreno migratorio al económico en Eagle Pass. La reducción observada durante distintas jornadas en los cruces desde Piedras Negras enciende alertas para una ciudad históricamente dependiente del consumidor mexicano, mientras la administración del mayor Aaron Valdez enfrenta el fenómeno sin que hasta ahora se conozca una estrategia pública de alcance suficiente para amortiguar sus posibles consecuencias.
El riesgo alcanza incluso las finanzas municipales. El presupuesto 2025-2026 de Eagle Pass proyectó alrededor de 19.8 millones de dólares en ingresos para su Sistema Internacional de Puentes, de los cuales aproximadamente 19.6 millones corresponderían a peajes. El administrador de la ciudad, Homero Balderas, ha reconocido la importancia de los cruces internacionales como fuente de financiamiento municipal, por lo que una disminución sostenida del tránsito no solamente afectaría tiendas, restaurantes y centros comerciales: también terminaría golpeando directamente los ingresos de la ciudad.
Aunque todavía no existen elementos suficientes para hablar de un desplome anual consolidado, la imagen de fines de semana con apenas algunas decenas de vehículos esperando para cruzar desde Piedras Negras contrasta con las largas filas que históricamente caracterizan temporadas de fuerte actividad comercial. La incertidumbre relacionada con las revisiones migratorias y los casos de personas que habrían utilizado visas de turista para dar a luz en Estados Unidos comienza a modificar, al menos durante algunas jornadas, los hábitos de quienes tradicionalmente cruzan para realizar compras.
El escenario encuentra además a sectores comerciales de Eagle Pass en condiciones delicadas. El Mall de las Águilas mantiene numerosos locales desocupados y establecimientos emblemáticos como JCPenney dependen de mantener un flujo constante de consumidores. A ello se suman otros puntos de atracción regional, entre ellos el Kickapoo Lucky Eagle Casino y corredores comerciales que reciben compradores procedentes no solamente de Piedras Negras, sino también de municipios de los Cinco Manantiales y otras regiones de Coahuila.
La preocupación podría aumentar conforme se aproximen Halloween, Black Friday y la temporada navideña, tradicionalmente algunos de los periodos de mayor consumo del año. Comerciantes y centros comerciales tendrán entonces una primera medición de mayor alcance sobre el impacto real de la reducción del turismo de compras mexicano. Si el consumidor fronterizo decide permanecer de este lado del Río Bravo por temor a poner en riesgo su documento migratorio, millones de dólares que normalmente terminan en cajas registradoras de Texas podrían quedarse en México.
El desafío coloca al mayor Aaron Valdez, al juez interino del Condado de Maverick, Pablo García, y a los organismos empresariales de ambos lados de la frontera ante la necesidad de reaccionar antes de que el problema se profundice. La política migratoria no depende del gobierno municipal, pero sus consecuencias económicas sí pueden convertirse rápidamente en un asunto local: menos mexicanos cruzando significan menos ventas, menor recaudación de peajes y mayor presión sobre negocios que ya enfrentan dificultades. Eagle Pass comienza a observar las primeras señales; la incógnita es si sus autoridades tendrán una respuesta antes de que llegue la temporada comercial más importante del año.
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