
El malestar ciudadano por el deficiente servicio del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) de Piedras Negras continúa en aumento. A través de redes sociales, usuarios han denunciado una larga lista de problemas que van desde drenajes colapsados, desabasto de agua, hasta obras inconclusas que representan un riesgo para los vecinos.
Las colonias Valle de las Flores, Presidentes y CROC viven entre constantes escurrimientos de aguas negras y alcantarillas desbordadas, lo que ha hecho evidente la falta de mantenimiento en la red de drenaje. Esta situación no solo daña la infraestructura urbana, sino que también pone en riesgo la salud pública.
El problema del desabasto de agua potable se ha intensificado en sectores alejados como Praderas, donde hay reportes de usuarios que llevan más de una semana sin el servicio. Otras colonias como Compositores Mexicanos, Central e Hidalgo también padecen tandeos prolongados ante la incapacidad del organismo para satisfacer la demanda.
Frente a la creciente presión social, el gerente del SIMAS, Lorenzo Menera Sierra, realizó una transmisión en vivo donde aseguró que este miércoles se revisarán uno por uno los más de 500 reportes registrados en el Call Center. Según dijo, se dará prioridad a verificar si efectivamente han sido atendidos.

No obstante, la respuesta no convenció a los usuarios. A seis meses de haber asumido el cargo con la promesa de hacer del SIMAS “el mejor organismo de Coahuila”, Menera reconoció que de los cinco vactor que se habían presumido, solo dos están en operación, mientras los otros permanecen inactivos sin especificar el motivo.
Además, el propio funcionario admitió que al menos 40 calles continúan con el drenaje colapsado, y que las reparaciones se realizarán “de forma gradual”. Para muchos ciudadanos, esta gradualidad se traduce en olvido, burocracia y abandono.
La ineficiencia del SIMAS ha dejado de ser una cuestión técnica y se ha convertido en una crisis de gestión, donde la falta de resultados y la repetición de excusas ya no encuentran justificación. La paciencia se agota y el tiempo de comprensión ha terminado. Lo que Piedras Negras exige hoy es acción, no transmisiones en vivo ni discursos.
Menera Sierra se enfrenta a una realidad que rebasa sus promesas: un sistema colapsado que pide soluciones urgentes. Porque mientras él ofrece fruta, los ciudadanos siguen sin agua, entre pozos abiertos y calles llenas de aguas negras.






