Piedras Negras

‘No tengo la facultad, por eso nos organizamos’: Jacobo sobre marcha del agua

Redacción | Piedras Negras, Coah.- En medio de la creciente tensión por el servicio de agua potable en Piedras Negras, el alcalde Jacobo Rodríguez fue cuestionado este viernes sobre la marcha que él mismo convocó para este domingo, bajo el argumento de exigir agua limpia y frenar posibles incrementos en tarifas.

El punto de reunión, de acuerdo con lo anunciado, será en el puente ubicado a la altura de H-E-B, para posteriormente avanzar hacia las instalaciones del SIMAS, en lo que se ha definido como una manifestación pacífica impulsada desde el propio gobierno municipal.

Durante la conferencia matutina, se le planteó directamente al edil si este tipo de acciones podría generar una mayor división entre la ciudadanía, particularmente en un contexto donde el conflicto entre el Ayuntamiento y el sistema operador del agua ha escalado en los últimos días.

En respuesta, el alcalde reconoció que la política, por naturaleza, genera polarización. “Cuando se trata de política, siempre va a haber, poquito o mucho, siempre va a haber polarización”, expresó.

Sin embargo, aseguró que su intención no es fomentar confrontaciones, sino visibilizar una problemática que, dijo, afecta diariamente a cientos de familias en distintos sectores de la ciudad.

“Créeme que lo último que quiero hacer es una marcha. Imagínate, yo soy presidente; lo que me gustaría es que estuviéramos en paz en todo momento”, sostuvo.

Pese a ello, defendió la movilización como una “lucha genuina”, argumentando que a través de sus redes sociales recibe constantemente reportes ciudadanos relacionados con la falta de agua, baja presión y problemas en el drenaje.

Señaló que colonias como Doña Pura han enfrentado recientemente la ausencia total del servicio, lo que, desde su perspectiva, justifica la necesidad de alzar la voz públicamente.

“Todos los días llegan cientos de mensajes de gente que no tiene agua o tiene problemas con el suministro”, afirmó.

Ante el señalamiento de que podrían priorizarse soluciones técnicas por encima de acciones públicas que profundicen el conflicto, el alcalde insistió en que la movilización no busca dividir, sino presionar para generar cambios.

“Yo creo que viene sobrando el hecho de que pensemos en dividir; solamente queremos agua limpia”, puntualizó.

No obstante, también reconoció que como presidente municipal no cuenta actualmente con las facultades para modificar de fondo la operación del sistema de agua.

En ese sentido, argumentó que la organización ciudadana se convierte en una herramienta para influir en quienes sí tienen la capacidad de tomar decisiones dentro del organismo.

“Yo como presidente municipal no tengo la facultad ahorita de cambiar esa realidad, y entonces lo que queda es organizarnos para que los que sí pueden hacerlo entiendan que se necesita un cambio”, expresó.

La postura del alcalde abre nuevamente el debate sobre el papel que debe asumir una autoridad municipal frente a un organismo operador, particularmente cuando se trata de convocar a movilizaciones sociales desde el propio poder.

Mientras tanto, el conflicto entre el Ayuntamiento y el SIMAS continúa escalando, en un escenario donde las soluciones de fondo siguen sin concretarse y los ciudadanos permanecen en medio de la disputa.

La marcha del domingo se perfila así no solo como una exigencia por el agua, sino como un nuevo episodio en una confrontación que, lejos de resolverse, parece profundizarse.

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