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México, sin las medidas correctas para contener al COVID-19

Al cumplirse un año de la pandemia en México, el gobierno relajó las medidas para evitar la propagación de covid-19, por lo que el Índice de Rigurosidad Gubernamental desarrollado por la Universidad de Oxford, coloca a nuestro país con 57 puntos de 100, una respuesta media ante la pandemia de covid-19, señaló Jorge Baruch Díaz Ramírez, vocero de la Comisión para la atención de la emergencia por coronavirus de la UNAM.

“México está en la media, lo que otros pudieran llamar ni tan estricto, ni tan relajado y esto se debe al semáforo de riesgo epidemiológico”, señaló el jefe de la Clínica del Viajero de la UNAM.

El índice evalúa la respuesta gubernamental, a lo largo del año, mediante nueve métricas que incluyen el cierre de escuelas y lugares de trabajo, cancelación de eventos públicos; restricciones de reuniones públicas; cierres de transporte público; llamado a quedarse en casa; campañas de información pública; restricciones a la movilidad y controles de viajes internacionales.

Así que con la implementación de la Jornada Nacional de Sana Distancia, mediante el cual se estableció el Quédate en casa, México alcanzó 80 puntos del índice entre abril y mayo, el nivel más alto para nuestro país, ya que a partir de junio las medidas se relajaron y comenzaron a descender, cuando cayó a 70 puntos.

Durante los festejos patrios, el país registró 67 puntos y durante las fiestas decembrinas se elevó ligeramente a 71 puntos.

Pero con la llegada del año nuevo, la rigurosidad gubernamental se relajó aún más, por lo que desde mediados de febrero México tiene 57 puntos del índice.

“Los países con medidas más estrictas en todas las políticas son el Reino Unido que tiene un puntaje de 87.96 de 100; Canadá que es de nuestra misma región tiene un 75 de calificación, Estados Unidos tiene 68 y México tiene un 57”, señaló Díaz Ramírez.

Añadió que al desglosar el índice de la Universidad de Oxford por contención, actualmente el Reino Unido tiene un puntaje de 79 de 100 puntos, Canadá 70, Estados Unidos 66 y México 59 puntos, “esto tiene que ver con qué tan estrictos fueron para implementar medidas”.

Destacó que los países de Europa se mantienen con los niveles más altos de contención, como el Reino Unido con cerca de 88 puntos e Italia con 82, Francia con 72 y España con 71. Pero también diversos países de América del Sur tienen altos niveles del índice de contención, como Perú y Argentina con 77 puntos y Colombia con 73.

El especialista de la UNAM, resaltó que la disminución de la interacción social de cualquier país o región ayuda a disminuir el número de contagios y por lo tanto, la intensidad de la transmisión comunitaria, pero destacó que el confinamiento no es la única medida para hacer frente a la pandemia de covid-19.

“El confinamiento no es la panacea, realmente tiene que ser una intervención múltiple, paralela, de disminución de la interacción social a esto se refiere el confinamiento, también en el espacio público, en la movilidad de las personas, y un aumento en las medidas que han demostrado ser efectivas para combatir la transmisión”.

“El uso del cubrebocas de manera masiva y consistente, y también el uso de los desinfectantes para sanitizar superficies, espacios públicos y desinfectantes para uso propio, como el alcohol gel, y con las vacunas se añade otra que nos ayudará a moderar la intensidad cuando se alcance la inmunidad de rebaño”, indicó.

Jorge Baruch Díaz, recordó que al inicio de la pandemia no estaba claro qué tan efectivo podría ser el confinamiento prolongado y se comenzaron a tomar algunas propuestas sobre confinamiento escalonado, “se tradujo en la estrategia de semáforo epidemiológico que comenzó a implementar México con anticipación, y que después la OMS en la región de las Europas comenzó a implementar”.

Sin embargo, los países en vías de desarrollo tuvieron mayor dificultad para declarar confinamientos prolongados, dijo, “porque esto trastoca muchos sectores que al final, colapsan la economía y las reservas financieras de cada país, de tal forma que no se puede contener, sin evitar algunas otra crisis”.

De tal forma, sostiene que el confinamiento se debe de evaluar no sólo por los sistemas de salud de los países, sino por todos los sistemas que interdependen como el económico, educativo, transporte, movilidad, gobierno, bienes e insumos para la salud y la seguridad alimentaria.

Con información de Milenio

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