
Por: Kevin Liñan | Piedras Negras, Coah.- La derrota sufrida por Mayra Ruby Rangel en el Distrito 2 dejó una lectura política que va más allá de una simple elección legislativa: el llamado “efecto Jacobo” terminó pesando más de lo que Morena estaba dispuesto a reconocer durante la campaña.
Aunque la candidata buscó construir una campaña propia, gran parte del debate público terminó girando alrededor del desempeño de la administración municipal encabezada por Jacobo Rodríguez. Las constantes polémicas, enfrentamientos políticos, conflictos internos y decisiones cuestionadas dentro del Ayuntamiento terminaron contaminando el ambiente electoral para los candidatos identificados con el proyecto morenista local.
La elección ocurre además en un contexto complicado para Morena en Coahuila, donde diversas encuestas y análisis previos ya advertían un debilitamiento de la coalición Morena-PT frente al avance de los candidatos respaldados por la Alianza Ciudadana por la Seguridad.
Al final, la votación dejó una señal clara: una parte importante del electorado utilizó las urnas para enviar un mensaje de inconformidad hacia el grupo político que gobierna Piedras Negras. Lo que Morena presentó como una candidatura competitiva terminó arrastrada por el desgaste de la administración municipal, convirtiendo la elección de Mayra Ruby en uno de los ejemplos más visibles de cómo los errores de gobierno pueden terminar cobrando factura en las urnas.



