
Islamabad/Kabul.- La tensión entre Pakistán y Afganistán volvió a intensificarse luego de una serie de ataques aéreos lanzados por fuerzas paquistaníes sobre territorio afgano, que dejaron al menos 36 civiles fallecidos y más de 160 personas heridas, según autoridades afganas. El gobierno de Kabul condenó la ofensiva y advirtió que responderá en el momento que considere oportuno.
Pakistán sostuvo que la operación militar fue ejecutada en respuesta a recientes ataques perpetrados por grupos armados contra su territorio. De acuerdo con el gobierno paquistaní, los bombardeos y una incursión terrestre en la zona fronteriza estuvieron dirigidos contra presuntos campamentos de organizaciones insurgentes, donde, aseguró, murieron 29 combatientes y fueron destruidos depósitos de armas y municiones.
Las autoridades afganas rechazaron esa versión y denunciaron que los ataques alcanzaron viviendas civiles en las provincias de Paktia, Paktika y Kunar. Entre las víctimas, señalaron, hay mujeres, niños y personas de la tercera edad. Además, acusaron a Islamabad de cometer un acto de agresión que pone en riesgo la estabilidad regional y deteriora las relaciones entre ambos países.
La crisis diplomática se profundizó luego de que Afganistán y Pakistán convocaran a los representantes diplomáticos del otro país para presentar protestas formales. Mientras Islamabad insiste en que grupos armados operan desde territorio afgano, Kabul rechaza esas acusaciones y exige pruebas. La nueva escalada ocurre pese a los intentos de mediación internacional y a las negociaciones impulsadas en los últimos meses para evitar un conflicto de mayores dimensiones entre ambas naciones.
Descubre más desde CoahuilaEnLínea
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



