
Por: Kevin Liñán | Piedras Negras, Coah.– De cara a la sesión de cabildo programada para este martes, el ayuntamiento se prepara para abordar la posible destitución del Consejo de SIMAS y del actual gerente general, Lorenzo Menera Sierra, en medio de un clima político que ya alcanzó su punto más álgido.
El alcalde Jacobo Rodríguez ha mostrado especial cautela frente a la manifestación pacífica convocada por Menera, quien asegura que no existe autoridad que pueda removerlo del cargo. Esta movilización, prevista para coincidir con la sesión, es vista por la presidencia municipal como un intento de presión que podría derivar en un nuevo episodio de confrontación abierta entre ambas figuras, cuyos desencuentros se han intensificado en los últimos meses.
La respuesta del municipio ha sido clara: la sede de la presidencia municipal y la Macroplaza fueron blindadas con presencia de elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, medida que refleja la tensión que rodea al tema del agua en Piedras Negras y el temor de que la protesta pueda desestabilizar el orden local.
Este escenario no es un hecho aislado. Desde hace semanas se viene documentando el descontrol en torno al organismo operador del agua, con obras inconclusas, acusaciones cruzadas y un desgaste institucional evidente. La administración de “la nueva historia” carga ya con un historial de crisis en el SIMAS, convertido en un campo de batalla político que afecta directamente a la ciudadanía.
Mañana podría marcar el desenlace de este enfrentamiento. La sesión de cabildo será el toque final con el que Jacobo busca cortar de raíz la permanencia de Menera y reconfigurar el rumbo del Consejo, en lo que se perfila como una de las decisiones más polémicas y trascendentes de su gestión.



