
‘Si el Estado o Congreso prueban que Jacobo tiene razón, me voy’: Lorenzo Menera
Redacción | Piedras Negras, Coah.- La confrontación en torno al Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) de Piedras Negras subió de tono luego de que su actual gerente, Lorenzo Menera, afirmara que estaría dispuesto a dejar el cargo únicamente si instancias como el Gobierno del Estado, el Congreso o los propios regidores logran comprobar que el alcalde Jacobo Rodríguez tiene la razón en el conflicto que mantiene con el organismo.
Durante una entrevista, Menera sostuvo que la facultad para designar un nuevo consejo recae en los regidores, siempre que se cumpla con la mayoría calificada, y acusó al alcalde de intentar imponer perfiles afines sin sustento técnico. Señaló que SIMAS cuenta con personal capacitado —entre químicos, ingenieros y especialistas— que, asegura, han mantenido la operación del sistema conforme a la normativa, incluso en episodios recientes de turbidez derivados de lluvias en la región.
En su postura, el funcionario defendió que los procesos de potabilización se han aplicado conforme a los estándares, incluyendo el uso de químicos para eliminar bacterias y garantizar la calidad del agua, rechazando así las críticas que han circulado en redes sociales sobre el estado del suministro en distintos sectores de la ciudad.
Sin embargo, más allá de la defensa técnica, la declaración que marca el punto de quiebre es su condicionante: “si el Gobierno del Estado, el Congreso y los regidores vienen y comprueban que el alcalde tiene la razón, con mucho gusto me voy”, expresó, dejando entrever que su permanencia depende de una validación externa y no de la autoridad municipal directa.
Este escenario exhibe una crisis institucional dentro de SIMAS, donde el debate ha dejado de centrarse únicamente en la calidad del agua para convertirse en una disputa política que mantiene en incertidumbre la operación del sistema. La falta de acuerdos, sumada al cruce de descalificaciones y decisiones unilaterales, coloca en segundo plano lo verdaderamente urgente: garantizar un servicio confiable y seguro para la ciudadanía.



