Redacción | Piedras Negras, Coahuila.- El escenario jurídico del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento dio un giro este viernes, luego de que se confirmara la revocación del amparo promovido por el Consejo Directivo y el gerente del organismo operador.
Al término de la conferencia matutina, el asesor legal del Ayuntamiento, Gilberto Múzquiz, informó que un tribunal colegiado en materia civil y administrativa del Poder Judicial Federal resolvió el recurso de revisión y determinó revocar la suspensión que protegía a Lorenzo Menera Sierra y a sus consejeros.
De acuerdo con lo expuesto, la resolución —ya visible en los portales públicos del Poder Judicial— implica que actualmente no existe impedimento legal para que el Cabildo sesione y discuta el nombramiento o la aprobación de un nuevo Consejo Directivo del organismo operador de agua.
“El sentido de la sentencia es claro: se revoca el amparo”, precisó el funcionario, quien explicó que, aunque el fallo ya fue dictado, el Ayuntamiento deberá esperar la notificación formal para conocer los alcances procesales y actuar conforme a derecho.
La decisión judicial coloca al organismo en una etapa de definiciones. Durante meses, el amparo había frenado cualquier intento de reconfiguración interna. Ahora, el tablero cambia y el tema volverá a la mesa del Cabildo.
En el ámbito político y administrativo, la revocación no pasa desapercibida. La figura de Lorenzo Menera Sierra queda en una posición frágil, pues la protección legal que impedía movimientos en el Consejo ha quedado sin efecto. Si el Ayuntamiento avanza en sesión para nombrar un nuevo órgano directivo, podría abrirse la posibilidad de una reestructura profunda.
Al interior del organismo, la resolución genera expectativa e incertidumbre. Diversas áreas operativas y administrativas —identificadas como cercanas a la actual gerente— podrían enfrentar ajustes en caso de concretarse cambios en el Consejo.
Por ahora, el municipio espera la notificación oficial para proceder conforme a los tiempos legales. Sin embargo, el mensaje político es claro: el margen de maniobra se amplía y el futuro del SIMAS podría entrar en una etapa de reconfiguración institucional.
En los pasillos del organismo ya se habla de posibles movimientos y reestructuras. Lo cierto es que, tras la revocación del amparo, el panorama apunta a que se avecinan decisiones de fondo que impactarán directamente la operatividad y la conducción del sistema en los próximos días.



