
Coahuila lidera uno de los mayores golpes al crimen organizado en el país. Este lunes 7 de julio, el Gabinete de Seguridad del Gobierno Federal confirmó el aseguramiento de 15 millones 480 mil litros de combustible de procedencia ilícita, un hecho sin precedentes en lo que va del actual sexenio y que pone a la entidad en el centro de una de las operaciones más exitosas contra el robo de hidrocarburos.
El decomiso fue anunciado por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, quien detalló que el combustible fue localizado en 129 carrotanques, durante operativos desplegados en Ramos Arizpe y Saltillo, Coahuila.
“En operativos realizados en Ramos Arizpe y Saltillo (…) se aseguraron 129 carrotanques con más de 15 millones de litros de diésel, gasolina y destilado de petróleo de procedencia ilícita”, informó García Harfuch en redes sociales, subrayando que se trata del aseguramiento más grande en la presente administración federal.
La operación fue ejecutada de forma coordinada por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República (FGR), en conjunto con personal de la Secretaría de Marina (Semar) y agentes de la propia SSPC.
De acuerdo con el reporte oficial, en una primera acción en Ramos Arizpe, la policía estatal alertó sobre varios carrotanques en estado de aparente abandono cerca de una estación de ferrocarril. Al acudir al lugar, las fuerzas federales localizaron 33 unidades con 3 millones 960 mil litros de hidrocarburo.
Posteriormente, en Saltillo, fueron ubicados 96 carrotanques varados sobre las vías que contenían 11 millones 520 mil litros adicionales. En ambos casos, las unidades no contaban con documentación que acreditara la legalidad del producto, por lo que el hallazgo fue turnado al Ministerio Público para abrir la carpeta de investigación correspondiente.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reafirmó que estas acciones refrendan el compromiso del Estado mexicano para combatir frontalmente el robo y distribución ilegal de combustibles.
Este histórico decomiso no sólo representa un fuerte golpe financiero a las redes delictivas, sino que también posiciona a Coahuila como un punto clave en la vigilancia estratégica para frenar el crimen organizado en el país.



