
Regidores confrontan a Lorenzo por cobros excesivos
Secretaria Técnica culpa al pasado y asegura "estar trabajando"
Por: Kevin Liñán | Piedras Negras, Coahuila.- Durante la tarde de este jueves, regidores del Ayuntamiento sostuvieron una reunión con el gerente general del SIMAS, Lorenzo Menera, para analizar la creciente inconformidad ciudadana por los altos cobros en los recibos de agua, un tema que calificaron como crítico y alarmante ante la cantidad de quejas que diariamente llegan.
La reunión fue encabezada por el primer regidor Ricardo Múzquiz, quien desde su primera intervención dejó en claro que el encuentro no tenía tintes de confrontación política, sino de exigencia institucional. Sin embargo, el tono subió rápidamente al exponer casos de usuarios con adeudos de hasta 11 mil pesos, así como familias que pagaban consumos mínimos y hoy enfrentan recibos de 300 o 400 pesos, e incluso cobros que se dispararon hasta los 6 mil pesos en zonas residenciales.
“No venimos a declararte la guerra, Lorenzo, venimos a buscar soluciones”, expresó Múzquiz, subrayando que el problema es un sentir generalizado de la ciudadanía, particularmente de sectores vulnerables. Señaló que no es creíble que el gerente desconozca la situación cuando todos los días hay quejas en la sala de regidores, calificando los cobros como un robo descomunal para la economía familiar.
Durante la sesión, el gerente general intentó minimizar el problema al afirmar que únicamente se le ha mostrado un recibo -por parte de los regidores- dentro de un padrón de más de 65 mil usuarios, postura que fue interpretada por los regidores como una muestra de la limitada capacidad y de diagnóstico al frente del sistema.
El regidor José Antonio de Alba Galván también intervino, pese a los intentos del gerente por frenar su participación, y cuestionó los recientes cambios realizados en el área comercial del SIMAS. Propuso auditorías internas para evaluar si dichas decisiones fueron pertinentes o si, por el contrario, agravaron la problemática, especialmente cuando —dijo— existe personal con mayor experiencia para enfrentar este tipo de situaciones.
Otro de los momentos de la reunión fue la intervención de la secretaria técnica, Elizabeth Flores, quien presentó una exposición en la que atribuyó gran parte de los problemas de medición y cobro a malos manejos de administraciones pasadas, particularmente en el uso de consumos fijos. Su participación fue duramente cuestionada por los regidores, al considerar que más que presentar soluciones, se limitó a repartir culpas entre gobiernos anteriores y el propio personal del área comercial.
Flores explicó conceptos básicos como el consumo mínimo y señaló que muchos errores se deben a fallas en la toma de lectura y al proceso de facturación, pero sin plantear una ruta clara de corrección. Incluso llegó a responsabilizar a la ciudadanía cuando no es posible realizar la lectura del medidor por alguna anomalía. Para los regidores, su exposición dejó más dudas que certezas y evidenció que el SIMAS sí reconoce fallas en su sistema de medición y cobranza, pero sin asumirlas de fondo.
La reunión también evidenció la ausencia de la nueva subgerente comercial, Karla Hernández, recientemente incorporada y considerada cercana al gerente general, lo que generó más cuestionamientos sobre el control interno del organismo.
Se cuestionó además si existe algún mecanismo de control efectivo sobre el personal encargado de la toma de lecturas, así como la falta de mejoras continuas durante el año para evitar errores que terminan reflejándose directamente en los recibos. También se solicitó un censo actualizado de viviendas que no cuentan con medidor, a lo que el gerente nuevamente divagó sin ofrecer una solución concreta.
Como medida paliativa, los regidores propusieron implementar un “Miércoles Ciudadano” exclusivo del SIMAS para atender los casos de cobros excesivos. Lorenzo aceptó de manera titubeante y aseguró que en los próximos días se presentaría una brigada especial, sin definir fechas ni mecanismos claros.
Finalmente, se abordó el tema de los tiempos de respuesta ante fugas y la necesidad de contar con equipos más eficientes. Tanto el gerente como la secretaria técnica se limitaron a tomar nota, sin comprometer acciones inmediatas.
La reunión cerró sin acuerdos firmes ni resoluciones claras. No hubo un reconocimiento formal del problema ni compromisos verificables. Entre confrontaciones, gritos, descalificaciones y agresiones verbales, quedó claro que el gerente del SIMAS seguirá operando bajo su propio criterio, haciendo lo que considere conveniente, tal como —señalaron los regidores— ha venido ocurriendo en los últimos meses, mientras la ciudadanía continúa pagando las consecuencias.



