
El Gobierno federal está evaluando varias opciones para reiniciar parcialmente las actividades de Altos Hornos de México (AHMSA), después de que la Jueza Segunda de Distrito de Concursos Mercantiles, Ruth Huerta García, declarara en quiebra a la empresa el 8 de noviembre, según informaron fuentes del sector.
Una de las alternativas más relevantes es la posibilidad de llevar a cabo una expropiación o requisa, un procedimiento considerado de utilidad pública que permitiría al Gobierno tomar control temporalmente de la siderúrgica, ante las serias consecuencias económicas que esto puede acarrear en Monclova y en la región carbonífera de Coahuila.
No obstante, esta opción enfrenta serios obstáculos. Un informante del sector indicó que nadie se atrevería a participar a menos que se alivien deudas considerables.
Por otro lado, recientemente se realizó una reunión entre representantes de la industria del acero y funcionarios del gobierno federal, encabezada por la Procuradora Fiscal Grisel Galeano y Roberto Lazzeri, asesor del Secretario de Hacienda. Durante este encuentro, se presentó un modelo financiero elaborado por el banco consultor Rothschild, destinado a subastar activos de la empresa a compradores potencialmente interesados.
En la actualidad, el conciliador Víctor Manuel Aguilera Gómez, quien había retirado la propuesta inicial para la reestructuración de la deuda, ahora actúa como síndico responsable del proceso de quiebra. Su principal responsabilidad será subastar los bienes de AHMSA para saldar pasivos, priorizando los compromisos laborales, cuyo monto podría variar entre 50 y 700 millones de dólares, dependiendo de la interpretación legal y el alcance de los pagos.
Entre las instalaciones con posibilidades de ser reactivadas se encuentran el Molino Steckel y el Horno de Arco Eléctrico, ambos fundamentales para la producción de acero. Sin embargo, las condiciones actuales de las plantas presentan dificultades, ya que el robo de materiales, como el cobre de las subestaciones eléctricas y tuberías, ha dañado gravemente la infraestructura.
Un empresario del sector mencionó que compañías como Ternium podrían operar temporalmente el molino y el horno para producir planchón, un insumo de alta demanda en el país, mientras finalizan la construcción de su propia acería en Pesquería, prevista para 2027. Esto también les permitiría renegociar deudas pendientes con Pemex.
Otra alternativa que se ha señalado es el interés de Julio César Villarreal, presidente de Grupo Villacero y uno de los principales acreedores de AHMSA, en reactivar ciertas operaciones para recuperar parte de la deuda que mantiene la siderúrgica de Monclova.
A pesar de estas opciones, el futuro de AHMSA continúa siendo incierto, con decisiones cruciales que deberán tomarse en los meses próximos para evitar un impacto económico más grave en la región.



