
Piedras Negras frente a 2026: aranceles, T-MEC y un riesgo real para el empleo local
Redacción | Piedras Negras, Coah.- El municipio fronterizo o mejor conocido como ‘La Frontera Fuerte de México’ encara el cierre de 2025 y el inicio de 2026 en un clima de incertidumbre económica, marcado por la tensión comercial entre México y Estados Unidos y la revisión del T-MEC. La combinación de posibles aranceles, mayor proteccionismo selectivo y negociaciones comerciales estancadas coloca a la región fronteriza en una posición particularmente vulnerable debido a su alta dependencia de la industria maquiladora y de exportación.
Analistas nacionales han advertido que, si las negociaciones del T-MEC no logran acuerdos efectivos, el próximo año podría traer afectaciones directas a las exportaciones mexicanas. En el caso específico de Piedras Negras, esta situación se traduce en un riesgo real para la industria local, que depende casi por completo de cadenas productivas vinculadas al mercado estadounidense. Sectores como autopartes, electrónicos, plásticos y artículos de consumo —todos presentes en la proveeduría regional— enfrentarían incrementos en costos, retrasos logísticos y posible pérdida de competitividad si se aplican ajustes arancelarios.
A este escenario externo se suma un problema interno: la ausencia de una estrategia municipal clara para enfrentar el posible impacto económico. En un momento en el que la región necesita previsión, coordinación y acciones inmediatas, el gobierno municipal ha mantenido posturas reactivas, sin generar mesas de trabajo, incentivos o planes de contingencia que ayuden a proteger el empleo.
En Coahuila ya se han observado señales de debilitamiento laboral durante este año, con pérdidas de miles de empleos formales en el sector manufacturero y reducción en la actividad de diversas plantas. Piedras Negras, cuya economía depende en gran medida de la estabilidad de este sector, se encuentra expuesta a una desaceleración aún mayor si no se anticipa a los efectos de un eventual golpe arancelario.
Expertos coinciden en que, mientras Estados Unidos advierte ajustes en tarifas y México responde con medidas selectivas, los municipios fronterizos deben prepararse para escenarios adversos: desde la reducción de jornadas y cierres parciales en maquiladoras, hasta la salida de proveedores pequeños incapaces de absorber el incremento en costos. Sin una estrategia local que priorice la conservación del empleo, la capacitación laboral y la diversificación económica, Piedras Negras corre el riesgo de enfrentar un deterioro profundo en su mercado laboral.
A pesar de las señales claras y del contexto internacional, la autoridad municipal no ha articulado una política de protección económica ni una hoja de ruta para mitigar el posible impacto en la industria local. Tampoco ha impulsado medidas de vinculación empresarial que preparen a la ciudad frente a un choque comercial que, para muchos, ya no es un escenario hipotético, sino probable.
De continuar esta falta de planificación, el inicio de 2026 podría representar un golpe directo a la estabilidad económica de cientos de familias. La falta de empleo sigue golpeando a Piedras Negras, y sin una estrategia municipal sólida, los riesgos de pérdida laboral y desaceleración económica podrían profundizarse en los próximos meses.



