
En medio de crecientes señalamientos por el mal manejo operativo y financiero del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) en Piedras Negras, el alcalde Jacobo Rodríguez ha puesto sobre la mesa una polémica propuesta de asociación público-privada con la empresa ALITEC, especializada en el tratamiento de agua. Aunque el edil insiste en que “no se trata de una privatización”, el planteamiento ha encendido las alarmas entre ciudadanos y expertos que temen una cesión progresiva del control del organismo a manos privadas.
Durante su anuncio, Rodríguez reconoció la crítica situación financiera que atraviesa el SIMAS y justificó la posible alianza con ALITEC como una medida “temporal” para rescatar al organismo. Según la propuesta, la empresa coahuilense inyectaría hasta 200 millones de pesos en la rehabilitación de la planta tratadora de aguas, que genera ingresos superiores a los 100 millones anuales pero que actualmente no benefician directamente al municipio debido a que la planta pertenece a CEAS.
La propuesta contempla una sociedad de 15 años en la que el municipio mantendría el 51% del control y la empresa el 49%, con el compromiso de que al término del acuerdo toda la infraestructura regresaría al sistema municipal. No obstante, las voces críticas apuntan a que esta estructura, en los hechos, representa una privatización encubierta que podría comprometer la naturaleza social del SIMAS.
El gerente general del organismo, Lorenzo Menera, ha sido señalado en reiteradas ocasiones por ineficiencia y falta de transparencia en la administración del sistema, lo que ha contribuido a justificar esta controversial reestructura. Colonias enteras padecen de desabasto constante, drenajes colapsados y obras inconclusas, lo que refuerza la percepción de un SIMAS a la deriva.
A pesar de que Rodríguez insiste en que se mantendrán tarifas justas y un enfoque social, el riesgo de ceder parte del control a intereses privados ha generado preocupación en sectores ciudadanos y políticos que exigen una revisión profunda y transparente de la propuesta antes de su eventual aprobación.
Mientras tanto, el tema continúa en análisis y aún no se ha formalizado ni autorizado. Sin embargo, su sola discusión ha puesto en el centro del debate público el futuro del agua en Piedras Negras y el papel que jugarán tanto el municipio como el sector privado en su administración.



