
Nueva ola de despidos en Utility agrava panorama laboral en PN
Redacción | Piedras Negras, Coahuila.- Por segunda ocasión en menos de una semana, la empresa Utility llevó a cabo un nuevo recorte de personal en su planta ubicada en Piedras Negras, lo que ha encendido alertas en el sector industrial y entre la clase trabajadora de la región. Aunque la empresa no ha emitido información oficial, trabajadores despedidos señalaron que en esta ocasión serían alrededor de 200 los empleados dados de baja.
Con este ajuste, el número de despidos en Utility ascendería a cerca de 400 trabajadores en menos de siete días, una cifra que refleja la magnitud del impacto que enfrenta la compañía dedicada a la fabricación de cajas para camiones de carga. De manera extraoficial, se informó que la planta se quedaría operando con aproximadamente 350 trabajadores, lo que representa un recorte superior al 50 por ciento de su plantilla laboral.
La reducción de personal estaría directamente relacionada con la baja en ventas registrada en los últimos meses, particularmente en el mercado de Estados Unidos, donde el incremento de precios derivado de la imposición de aranceles a productos de importación ha reducido la demanda. Esta situación comienza a replicarse en diversas empresas con operaciones en México, especialmente en la franja fronteriza.
En Piedras Negras, trascendió que Utility inició estos recortes como una estrategia para contener el aumento de costos operativos. Los primeros ajustes habrían impactado principalmente al personal operativo, aunque no se descarta que en los próximos días la reestructura alcance a mandos medios y áreas administrativas. Hasta el momento, la empresa no ha fijado una postura pública sobre el tema.
El caso de Utility no es aislado. Empresarios del norte del país advierten que decisiones laborales y fiscales tomadas a nivel federal y local están generando una presión acumulada sobre la industria. Isidro de los Santos Villarreal, presidente de Canacintra Piedras Negras, señaló que el aumento al salario mínimo, aplicado sin estímulos específicos para la frontera, ha colocado a muchas empresas en una situación vulnerable frente a la competencia internacional.
“El problema no es el salario digno, sino que se decretan aumentos sin apoyos fiscales ni reducción de cargas patronales. Aquí competimos con plantas en Estados Unidos y Asia, y eso obliga a las empresas a recortar personal o frenar inversiones”, advirtió el líder empresarial.
A esta carga se suma la preocupación del sector productivo por la intención del gobierno municipal de aplicar el cobro del Derecho de Alumbrado Público (DAP) a empresas y maquiladoras. Empresarios consideran que, aunque el monto pueda parecer menor, en el contexto actual representa un golpe adicional difícil de absorber.
Organismos empresariales reiteraron que no se oponen a mejores salarios ni al fortalecimiento de las finanzas públicas, pero insistieron en la necesidad de diálogo y políticas diferenciadas para la frontera norte. De no atenderse esta realidad, advirtieron, los despidos y la pérdida de competitividad podrían intensificarse en las próximas semanas, afectando directamente el empleo formal en la región.



