
Laguna de aguas negras en Altamira evidencia incapacidad de SIMAS
Escurrimientos llegan hasta Villa de Fuente
Una enorme laguna de aguas negras se ha formado a un costado del panteón municipal y bajo las vías del ferrocarril en la colonia Altamira, como consecuencia de una grave y persistente fuga de drenaje que ya ha comenzado a desbordarse hacia varias calles del sector. La situación, lejos de ser atendida de fondo, continúa agravándose y afecta directamente a los vecinos de Villa de Fuente, donde el escurrimiento termina desembocando en la acequia madre.

La fuga, ubicada sobre la calle Abraham González, genera un estanque pestilente en plena zona urbana, que se extiende hacia la calle Cuauhtémoc Cárdenas y continúa su recorrido por la calle Victoria, arrastrando aguas negras por varias manzanas, sin que el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) haya dado una solución definitiva.
Habitantes del sector han manifestado su hartazgo ante un problema que consideran crónico. Señalan que el personal de SIMAS apenas realiza reparaciones temporales, mientras los olores fétidos permanecen por días, afectando la salud y calidad de vida de decenas de familias.

Lo más alarmante es que el derrame de aguas residuales no solo afecta la imagen urbana, sino que representa un riesgo sanitario real. El hecho de que termine en la acequia madre agrava la situación ambiental de forma silenciosa pero peligrosa.
Ante esta problemática, surge una pregunta inevitable: ¿dónde están las soluciones de fondo y las estrategias preventivas del gerente Lorenzo Menera y su equipo al frente de SIMAS? Los vecinos ya no piden promesas, exigen resultados concretos.



