
Cierra ‘El Cafecito’ tras 7 años por falta de certeza económica y debilitamiento comercial
Redacción | Piedras Negras, Coah.- El cierre de negocios continúa marcando el panorama económico de la ciudad y pone en evidencia un entorno de incertidumbre que afecta de manera directa a la actividad comercial. En esta ocasión, el restaurante El Cafecito, con siete años de operación en Piedras Negras, anunció el cierre definitivo de sus puertas, sumándose a una serie de establecimientos que en meses recientes han dejado de operar.
El sábado 20 de diciembre fue el último día en que el restaurante brindó servicio. A través de sus redes sociales, El Cafecito compartió un mensaje de despedida acompañado de un video en el que aparecen quienes, sin saberlo, fueron sus últimos clientes, agradeciendo el respaldo recibido a lo largo de su trayectoria en la ciudad.
Este cierre se agrega a los de Eby-Don Sushi & Bistro, que cesó operaciones tras casi una década de servicio, así como a los de Brasas Asador Bar y Baxter St. Pizzería, reflejando un escenario complejo para el sector restaurantero y para los pequeños y medianos negocios en general.
En su comunicado, la familia de El Cafecito señaló que las condiciones económicas enfrentadas durante el 2025, ajenas a su control, los obligaron a tomar una decisión definitiva, luego de un análisis prolongado y considerando a su equipo de trabajo. Reconocieron que el año presentó tanto momentos favorables como etapas adversas que hicieron insostenible la continuidad del proyecto.
Más allá de cada caso en particular, estos cierres exhiben la ausencia de un entorno económico sólido y predecible, así como la falta de una estrategia integral que incentive la inversión, el consumo y el movimiento comercial en el municipio. La carencia de certidumbre termina por impactar a quienes apuestan por emprender y generar empleo, al no contar con condiciones que permitan planear a mediano y largo plazo.
El cierre de El Cafecito no solo representa la salida de un negocio con historia en la ciudad, sino también una señal de alerta sobre la fragilidad del comercio local y la necesidad de replantear políticas y acciones que fortalezcan la economía de Piedras Negras, antes de que más establecimientos se vean obligados a bajar la cortina.



