
Intervención de Jacobo en el Colector Labasa deja claro: la coordinación sigue rota
El reciente colapso en la obra del Colector Labasa, en Villa de Fuente, volvió a evidenciar la fragilidad operativa y la ausencia de coordinación entre el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) y el Ayuntamiento de Piedras Negras. La planeación deficiente y la ejecución apresurada derivaron en un problema mayor que, lejos de resolverse, ha obligado a una intervención de emergencia para intentar rescatar un proyecto que debió haberse entregado con calidad y en tiempo.
El alcalde Jacobo Rodríguez asumió de forma directa la coordinación de los trabajos, involucrando a la Dirección de Obras Públicas y desplazando a un segundo plano al gerente de SIMAS, Lorenzo Menera, cuya gestión vuelve a quedar bajo cuestionamiento. Aunque el edil buscó presentar la medida como una solución “eficiente y definitiva”, el trasfondo refleja un quiebre institucional: la dependencia responsable del agua y drenaje no logró responder a la magnitud del problema, lo que confirma que su estructura técnica y administrativa está rebasada.
La incorporación del arquitecto Gibrán González y del ingeniero Ricardo Aguirre —quien anteriormente formaba parte de SIMAS— representa un intento de reforzar las capacidades técnicas para agilizar la reparación, pero también envía un mensaje claro: el organismo operador no cuenta con el liderazgo ni la organización necesarios para atender crisis de este nivel. A ello se suma la necesidad de recurrir a la empresa privada Willison para facilitar maquinaria especializada, gesto que, aunque bien recibido, deja en evidencia la dependencia de recursos externos para cumplir funciones básicas.
Mientras el Ayuntamiento busca recomponer el rumbo del proyecto, la ciudadanía sigue enfrentando los efectos de un drenaje colapsado y un cuerpo de agua, el Laguito Mexicano, amenazado por descargas residuales. El caso del Colector Labasa se perfila como otro ejemplo de obras mal planeadas y peor ejecutadas, donde la falta de coordinación y liderazgo multiplica los daños y retrasa las soluciones que Piedras Negras necesita con urgencia.



