
‘Esto no se acaba hasta que se acaba’: Lorenzo advierte que impugnará
Eleva la confrontación con el alcalde
Redacción | Piedras Negras, Coahuila.- La disputa entre el gerente del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS), Lorenzo Menera, y el alcalde de Jacobo Rodríguez en Piedras Negras está lejos de concluir. Tras la revocación del amparo que había sido promovido en medio del conflicto interno, Menera dejó en claro que buscará impugnar la resolución “a como dé lugar”, ya sea ante la Suprema Corte o en instancias estatales, al advertir que la batalla legal y política apenas entra en una nueva etapa.
Durante una rueda de prensa, el funcionario fue cuestionado sobre su reciente viaje a Saltillo, donde —aseguró— sostuvo reuniones de trabajo, incluso en la Contraloría. Sin embargo, evitó profundizar en detalles y centró su mensaje en la defensa de lo que llamó “un muro de dignidad”. Afirmó que cuenta con el respaldo de cinco regidores de Morena y PT, y denunció que algunos integrantes del Cabildo han sido “humillados y denostados”, señalando que se ha llegado a un límite en la relación institucional.
El tono del mensaje dejó entrever que el conflicto ha superado el terreno jurídico para instalarse en el plano político. Menera sostuvo que la mayoría en un Ayuntamiento “manda”, insinuando que el bloque afín al alcalde no cuenta con los votos suficientes para imponer decisiones dentro del organismo operador. Sus expresiones, cargadas de advertencias y metáforas, evidencian una confrontación abierta que amenaza con seguir escalando, en detrimento del diálogo y la estabilidad administrativa.
NO FUI INVITADO, MENERA SOBRE CANDIDATURA A LA DIPUTACIÓN
A la par, el gerente del SIMAS negó haber sido invitado a respaldar la candidatura de Mayra Ruby Rangel, quien se perfila como candidata a la diputación local por la coalición Morena-PT. “A mí nunca se me invitó”, subrayó, marcando distancia de cualquier acuerdo político que —según dijo— no fue consultado con la militancia del Partido del Trabajo ni con ciertos sectores de Morena.
El episodio confirma que la crisis en el SIMAS no solo gira en torno a resoluciones legales, sino a un choque de liderazgos que mantiene al Ayuntamiento bajo tensión permanente. Mientras las partes endurecen su postura, la ciudadanía observa un conflicto que, más allá de declaraciones y recursos legales, sigue sin ofrecer claridad sobre el rumbo institucional del organismo ni garantías de que el servicio público quede al margen de la disputa.



