
Por Kevin Liñán | Piedras Negras, Coah.- La elección del Distrito 02 dejó una derrota que pocos dentro de Morena imaginaban y que hoy obliga a hacer cuentas. Más allá de los números, los porcentajes y los resultados finales, la campaña de Mayra Ruby Rangel exhibió algo que durante semanas fue evidente para quienes siguieron de cerca el proceso electoral: la candidata fue abandonada por buena parte de quienes presumen ser los operadores, estrategas y beneficiarios de la Cuarta Transformación en Piedras Negras.
La dejaron sola. Nadie apareció para respaldarla en los momentos decisivos de la campaña y mucho menos durante la jornada electoral. No se les vio coordinando casillas, organizando representantes, supervisando incidencias, sustituyendo funcionarios o resolviendo problemas operativos. Tampoco llegaron para mostrar unidad, tomarse la foto o acompañarla en un proceso que terminó convirtiéndose en una de las derrotas más contundentes para Morena en la región.
Ahí estuvieron ausentes quienes durante meses han encontrado espacios de influencia dentro del gobierno municipal, en SIMAS o en distintas áreas vinculadas al movimiento. Ni Humberto García Reyes, ni Ricardo Múzquiz, ni Alejo González, ni Cynthia Villarreal. Tampoco Daniel Aguilar o el «tesorero» Jorge González fueron vistos coordinando estructuras, asesorando a la candidata, llevando alimentos a representantes de casilla, vigilando la elección o resolviendo los problemas que se presentaron desde el arranque de la jornada.
Uno de los errores más comentados fue el registro de representantes de casilla que terminaron apareciendo también como observadores electorales, situación que provocó que fueran eliminados el propio día de la elección. Nadie explicó quién tomó esas decisiones ni quién asumió la responsabilidad de errores que terminaron afectando la operación territorial de la campaña.
Ahora que llegó la derrota, es momento de preguntarse dónde estuvieron quienes durante años han presumido el respaldo popular de Morena. Nunca razonaron que quizá era necesario recordarle a la gente la cantidad de programas sociales que recibe cada mes. Las pensiones del Bienestar, los apoyos para adultos mayores, Jóvenes Construyendo el Futuro, las becas Benito Juárez, Rita Cetina y el resto de los programas federales que durante años fueron presentados como la principal fortaleza electoral del movimiento. Nada de eso fue suficiente para movilizar una estructura que simplemente no apareció.
Tampoco se acordaron de los auténticos fundadores del movimiento en la región. Se olvidaron de perfiles como Arturo Cervera, uno de los primeros promotores de Andrés Manuel López Obrador en Piedras Negras, quien le abrió las puertas de su casa cuando pocos creían en su proyecto político y lo acompañó cuando Morena todavía era una apuesta incierta.
La exclusión tampoco pasó desapercibida dentro de los propios grupos internos. Rocío Domínguez Vital, subdelegada del Bienestar, tampoco tuvo un papel visible en la campaña. Su cercanía con el grupo político de Cecy Guadiana la colocó en una corriente distinta a la que tomó las decisiones durante el proceso. En una elección marcada por los intereses de grupo, nadie pareció dispuesto a fortalecer a quienes pudieran construir presencia rumbo a futuros proyectos políticos en el norte de Coahuila.
Ahora vendrán los ajustes internos. Algunos buscarán conservar posiciones, contratos, espacios administrativos o las facturas que cobran dentro del municipio, SIMAS, Obras Públicas y otras dependencias. También estarán quienes han logrado acomodar familiares completos dentro de las nóminas gubernamentales. Sin embargo, el resultado electoral obliga a revisar quién trabajó realmente y quién simplemente aprovechó los beneficios del poder durante estos últimos 18 meses.
En medio de todo ese escenario quedó Mayra Ruby Rangel. Una candidata que enfrentó una campaña sin estructura sólida, sin coordinación territorial efectiva, sin operadores visibles y sin un comité municipal de Morena que realmente funcionara como partido político. Al final, fue ella quien salió a reconocer la derrota prácticamente sola. Sin el acompañamiento de quienes debieron respaldarla. Sin la presencia de varios de los personajes que hoy buscan espacios de influencia dentro del movimiento. Y con el peso adicional del llamado efecto Jacobo, que terminó convirtiéndose en otro factor que jugó en contra de sus aspiraciones.
La misma ausencia se observó en el Partido del Trabajo. Aunque en su caso la explicación parece más sencilla. Históricamente el PT en la región ha dependido más de personajes temporales que de una militancia consolidada. Su participación ha estado ligada a coyunturas políticas, alianzas y grupos de interés. El respaldo que en otros procesos ayudó a construir triunfos simplemente no apareció en esta elección.
Las facturas políticas se van a cobrar. Porque mientras la candidata recorría calles y buscaba votos, varios de quienes hoy presumen cercanía con el poder aprovecharon estos meses para fortalecer proyectos personales. Algunos exhiben nuevos niveles de vida, relojes costosos, propiedades en sectores como La Retama o Villas de La Retama, mientras otros avanzan en construcciones y proyectos particulares. Tal vez la comodidad del presupuesto terminó distrayéndolos de una elección que consideraron resuelta o poco importante. Tal vez olvidaron que los ciclos políticos también terminan.
Y precisamente ahí está la lección más importante de esta derrota. El próximo candidato de Morena a la alcaldía de Piedras Negras ya no será definido desde los grupos locales. La decisión del 2027 se tomará lejos de esta frontera, en la Ciudad de México, donde se construyen actualmente los acuerdos políticos más relevantes del movimiento. Todo apunta a que la candidatura será para una mujer y cuando llegue ese momento, muchos de los que hoy dejaron sola a Mayra Ruby Rangel descubrirán que también fueron excluidos de la decisión más importante rumbo a la próxima elección municipal. La cuenta regresiva ya comenzó y, para varios de los ausentes de esta campaña, la sorpresa podría ser mucho mayor que la derrota que hoy intentan explicar.



