
Por: Kevin Liñan – La administración municipal de Piedras Negras se encuentra bajo severo cuestionamiento tras revelarse que una empresa constructora vinculada a la familia política del alcalde Jacobo Rodríguez ha sido beneficiada con contratos que ascienden a casi 35 millones de pesos.
Se trata de EC Design S.A. de C.V., propiedad de Edgar Cárdenas, concuño de Efrén Rodríguez González, hermano del alcalde. Pese a su escasa trayectoria en el ramo de la construcción —limitada hasta hace poco a pequeños desarrollos de vivienda—, la empresa recibió la adjudicación de dos de las obras más representativas de la presente administración.

La primera corresponde a la rehabilitación de un asilo privado que fue embargado y regresado al municipio, proyecto al que se le destinarán 30 millones de pesos de recursos públicos. La inversión, sin embargo, solo permitirá atender a unas 20 personas adicionales respecto a la capacidad actual, lo que ha generado dudas sobre la pertinencia y eficiencia del gasto.
La segunda obra asignada a EC Design es la construcción de la plaza de la colonia Ramón Bravo, con un presupuesto cercano a los 5 millones de pesos. Ambas adjudicaciones consolidan a esta constructora —prácticamente desconocida en el sector local— como la gran favorecida en la gestión de Jacobo Rodríguez.

El trasfondo del caso revive un debate que el propio alcalde promovió durante su campaña electoral, cuando criticaba de manera insistente las supuestas triangulaciones de obras durante la gestión de Norma Treviño, señalando la participación de familiares en contratos municipales. Hoy, la historia parece repetirse, pero con nuevos protagonistas y el mismo esquema que tanto cuestionó.
La pregunta es inevitable: ¿qué cambió desde aquellos discursos de campaña en los que se exigía transparencia y se denunciaban prácticas de nepotismo? ¿Acaso la congruencia quedó relegada en nombre de los intereses familiares?



