
Por: Kevin Liñán | Piedras Negras, Coah.- La actuación de la Policía Municipal quedó bajo severo cuestionamiento luego de los hechos violentos registrados la noche del jueves, cuando un sujeto presuntamente atacó a varias personas con un machete, escapó de la escena, provocó una persecución que se extendió hasta la frontera y generó un operativo binacional que terminó involucrando a corporaciones mexicanas y estadounidenses.
A través de redes sociales, vecinos y testigos difundieron mensajes y señalamientos en los que aseguran que los primeros elementos en llegar al lugar de la agresión, en la colonia Valle del Norte, fueron policías municipales, quienes presuntamente no lograron contener ni detener al responsable. Las críticas se multiplicaron conforme trascendieron los detalles de la persecución y la facilidad con la que el agresor logró abandonar la zona tras el ataque.
El caso tomó una dimensión mayor cuando el individuo logró desplazarse por distintos sectores de la ciudad, protagonizar una persecución y finalmente cruzar hacia la zona fronteriza. De acuerdo con los reportes, incluso consiguió evadir filtros de seguridad y movilizó a agentes de distintas corporaciones hasta terminar atrincherado sobre los contenedores instalados en Shelby Park, del lado estadounidense. Mientras tanto, elementos de la Fiscalía y corporaciones estatales mantenían un cerco en la ribera mexicana.
Los hechos reavivaron el debate sobre la efectividad de la estrategia de seguridad municipal encabezada por el comisario Cruz Eliud Mercado. Las críticas surgen en un momento en que la administración de Jacobo Rodríguez ha presumido inversiones históricas, equipamiento y capacitación para la corporación. Sin embargo, para muchos ciudadanos, el resultado de esta noche deja más preguntas que respuestas sobre la capacidad de reacción de la Policía Municipal ante situaciones de alto riesgo.
Lo ocurrido ya no se limitó a una riña o a un incidente aislado en una colonia de Piedras Negras. La persecución alcanzó instalaciones federales, generó movilización en ambos lados de la frontera y proyectó una imagen de descontrol que terminó cruzando hacia Estados Unidos. Cuando un agresor logra poner en jaque a varias corporaciones y llevar un operativo hasta territorio binacional, la discusión deja de ser sobre un hecho delictivo y se convierte en un cuestionamiento directo a la eficacia de quienes tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad de la ciudad.



