
Captan a Jacobo en lujos de Las Vegas y contradice llamado de Sheinbaum a la austeridad
Mientras Claudia Sheinbaum insiste en pedir a los suyos una vida austera y sin lujos, el alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, se suma a la lista de morenistas que ignoran el llamado y optan por la frivolidad. Apenas días después de haber sido exhibido en una discusión con una reportera que le cuestionó si se sometería al antidoping —como sí lo hicieron policías y bomberos municipales—, el edil fue captado en Las Vegas, disfrutando de un hotel y casino de cinco estrellas.
Rodríguez publicó en redes sociales que se tomaría unos días de vacaciones, pero lo que no aclaró es que su descanso sería en el Encore, un exclusivo complejo con tarifas que van de los 9,500 hasta los 25 mil pesos por noche, además de acceso a clubes y espectáculos como el de Marshmello, que se presentó el pasado sábado. El contraste es evidente: mientras en Piedras Negras persisten quejas ciudadanas por la falta de servicios básicos y problemas que siguen sin resolverse, su alcalde opta por la ostentación en plena crisis local.
El episodio no es aislado. Sheinbaum, junto con la dirigente morenista Luisa María Alcalde, han tenido que responder en repetidas ocasiones por los viajes al extranjero y el estilo de vida de integrantes de la autodenominada Cuarta Transformación. En reiteradas ocasiones, la candidata presidencial pidió a sus correligionarios “conducirse con sencillez, evitar la frivolidad y el consumismo”, además de no usar aeronaves privadas ni restaurantes caros. Sin embargo, la conducta de Rodríguez evidencia que el discurso de la austeridad no permea en todos sus cuadros.

De acuerdo con información publicada por Animal Político, este caso se suma a otros polémicos viajes de figuras de Morena, como Andrés López Beltrán, Ricardo Monreal, Layda Sansores, Gerardo Fernández Noroña, Sergio Gutiérrez Luna y su esposa, la diputada del PT Diana Karina Barreras, quienes han sido señalados por presumir lujos contrarios a la llamada “justa medianía” que promueve la dirigencia nacional.
La frivolidad de estas escapadas no solo golpea a la narrativa de Sheinbaum y Morena, sino que exhibe la desconexión de alcaldes como Jacobo Rodríguez con la realidad de sus gobernados. Mientras se pasea en un club de playa en Nevada, la ciudad que encabeza arrastra problemáticas sin atención efectiva: deficiencias en servicios públicos, quejas por la falta de agua y una administración marcada por la improvisación y el conflicto. La austeridad republicana, al menos en Piedras Negras, se quedó en el discurso.
Apenas unos días después de su viaje, Piedras Negras volvió a enfrentar un serio desabasto de agua, con colonias enteras denunciando la inoperancia del SIMAS y la incapacidad del municipio para garantizar un servicio elemental. Las pipas se han convertido en el parche habitual ante una crisis que no parece tener solución.
A esto se suma la violencia desatada en los anexos de rehabilitación, donde se han registrado riñas y conatos de motín sin que el municipio haya intervenido de manera contundente para regular espacios que operan sin permisos ni personal especializado. Mientras los ciudadanos padecen falta de agua y escenarios de violencia en centros improvisados, su alcalde parece más interesado en sus viajes personales que en atender las urgencias locales.
Piedras Negras vive una realidad marcada por el descontrol en servicios, la inseguridad en espacios de rehabilitación y la ausencia de políticas efectivas, mientras Jacobo Rodríguez opta por el lujo y el escapismo. El mensaje es claro: la “justa medianía” no aplica cuando se trata de su estilo de vida.
Con información de Animal Político



