
Mientras la inconformidad ciudadana crece en redes sociales y en las calles, el gerente general del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) de Piedras Negras, Lorenzo Menera, ha optado por el silencio absoluto frente a una serie de fallas que tienen a la ciudad sumida en una crisis de servicios básicos.

La molestia de la población se ha intensificado en las últimas semanas, con denuncias constantes por la falta de agua en sectores como Aeropuerto y Doctores, donde los vecinos aseguran que llevan hasta tres y cuatro semanas sin servicio regular. En otros puntos, como Villas del Carmen, los drenajes colapsados se han convertido en focos de infección y malestar. Incluso en colonias donde el suministro llega, las presiones son bajas o dependen de tandeos improvisados para llenar los tanques de almacenamiento.
A lo anterior se suman obras inconclusas que, lejos de ofrecer soluciones, han dejado calles abiertas, materiales abandonados y un sentimiento generalizado de abandono institucional. El organismo operador parece rebasado por la magnitud de los problemas, mientras la dirección de Menera mantiene un perfil ausente, sin dar explicaciones ni anunciar planes concretos para resolver la crisis.

La falta de comunicación oficial no solo profundiza el enojo ciudadano, sino que también refuerza la percepción de que SIMAS opera sin una estrategia clara, dejando a miles de nigropetenses a merced de improvisaciones, promesas incumplidas y servicios que distan mucho de ser eficientes. Ante el silencio de Lorenzo Menera, la pregunta sigue siendo la misma: ¿quién dará la cara por el colapso del agua y el drenaje en Piedras Negras?



