
Gobierno Estatal refuerza operativos contra el narcomenudeo en la región norte
Suman 58 cateos en lo que va del año
Redacción | Piedras Negras, Coah.– La estrategia de seguridad implementada por el Gobierno del Estado, encabezado por Manolo Jiménez Salinas, continúa dando resultados en la región norte, donde la Fiscalía General del Estado, a través de la delegación Región Norte Uno, ha realizado 58 cateos en lo que va del año, la cifra más alta registrada en todo Coahuila.
De acuerdo con el delegado de la Fiscalía, Rigoberto Raúl Rodríguez Ríos, estos operativos se han concentrado principalmente en la detección y desmantelamiento de puntos de venta de drogas, conocidos como “tienditas”. La mayoría de las acciones se han derivado de denuncias ciudadanas recibidas durante los “Lunes de Atención Ciudadana” impulsados por el Gobierno Estatal, así como de investigaciones internas basadas en análisis criminal y reportes estadísticos.
Durante los recientes cateos efectuados el fin de semana, las autoridades aseguraron armas de fuego, armas de balines, marihuana, cristal, cocaína y sistemas de videovigilancia utilizados por grupos dedicados al narcomenudeo.
Rodríguez Ríos subrayó que, por instrucciones del fiscal general Federico Fernández Monañez, “no se bajará la guardia” en la lucha contra la delincuencia, destacando la coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional.
Estas acciones reflejan el compromiso del gobernador Manolo Jiménez por mantener a Coahuila como uno de los estados más seguros del país, reforzando la presencia institucional en zonas estratégicas y atendiendo de manera directa las denuncias ciudadanas.
Sin embargo, el consumo de drogas en la región norte, particularmente en Piedras Negras, sigue siendo una preocupación creciente. Mientras las autoridades estatales y federales redoblan esfuerzos para contener la distribución y castigar a los responsables, el fenómeno social del consumo persiste a la vista de todos, sin que se perciba una intervención decidida por parte de la autoridad municipal. El reto, más allá de los decomisos, radica en cerrar el paso a la tolerancia y la omisión que alimentan este problema en el corazón de la frontera.



